jueves, abril 9

Campo

A cambio de regar el huerto me han dejado una casa en el valle del Jerte. He tenido que bajar a la civilización a buscar a mis hijas. Se quejan de que nos vemos poco. Y seguro que tenemos nosotros la culpa.

1 comentario:

Marta Arnés Blázquez dijo...

yo no me quejo