jueves, mayo 25

Hoy desayuné camión

Desde el principio aprecié que su velocidad era excesiva e intuí algo no bueno. Al instante observe que el acelerón en la curva había abierto la puerta trasera del camión de reparto . El espacio era el indicado para cruzarnos sin ningún obstáculo (¿para cuando Sor Valentina Mirón de dirección única?). Mi tranquilidad hizo que frenara a la espera del impacto. El capó de mi coche frenó el golpe evitando la rotura del parabrísas. -Ha sido un despiste- dijo el conductor. - Si, me ha podido costar la cabeza - respondí. Sin ningún rasguño y puestos a rellenar papeles, el bordillo de la acera me ha jugado una mala pasada y tengo el tobillo preparado para dar guerra. Mi madre me ha anunciado que hoy es mi aniversario de bodas y en un par de horas me examino otra vez. ¿Alguen da más?. Esto no ha terminado.

4 comentarios:

Álex Chico dijo...

Me temo que nos has sido la primera a la que Sor Valentina le pasa factura. A ver si el pie en alto no acabe por desquiciarte. Suerte en los exámenes. Alex.

Álex Chico dijo...

Me temo que no has sido la primera a la que Sor Valentina le pasa factura. A ver si el pie en alto no acaba por desquiciarte. Suerte en los exámenes. Alex.

puertoblazquez@gmail.com dijo...

he descubierto alguien que reduce el esguince con un buen masaje pero sin dolor. Estoy haciendo mi vida normal. Lo de esa dichosa calle... creo que escribiré a la alcaldesa.
Besos

Ismael Rozalén dijo...

sor valentina, siempre lo he dicho, es una calle trampa, en la que reinan los cuatro intermitentes a sus anchas y en la que en cualquier momento se te viene encima un coche como salido del diablo sobre ruedas de spielberg. Hoy he pasado a la hora en la que los papás y las mamás esperan a sus niños con los vehículos en marcha a la puerta de la piscina climatizada. Y cuando digo a la puerta, quiero decir a la puerta. Cuidate ese pie. Un beso.