martes, febrero 28

Ayer

Soy muy tranquila por lo que mi entrada ayer en el quirófano sirvió para recordar lo que había apreciado como nuevo en el mes de junio. Lo recordaba más oscuro, más verde vino. Ahora me resultó muy manzana golden. Alguien que llegó más tarde que yo comenzó a encender el aparataje y se inició una serenata de pitidos que no pudo alterar mi estoica actitud. Una persona me dijo una vez que si te mueres estando anestesiada, no te vas a enterar. Debe tener razón. Comenzó a llegar el personal. Una enfermera super embarazada y otra que no, hablaron del material necesario. Quizá ese momento fue el que más pudo alterar mi paz observadora. Por un instante supuse que todo lo que ellas leían me lo iban a hacer a mi. Solo me acuerdo de la roncoscopia, que suena muy mal. Llegó el anestesista y pidió que me subieran a la camilla. Muy delicado el personal cuando te quita el camisón, te cubre y te ayuda a pasar de la cama a la mesa de operaciones. Morfeo habló: - Lo que te voy a poner son los ingredientes de la anestesia, el guiso viene después; te encontrarás mareada. Mientras llega el cirujano principal me voy sintiendo muy agustito. ¿Cómo estás? me preguntan. Colocada, respondo. Por supuesto algunos de los presentes expresaron con sus gestos que era la respuesta correcta aunque no me tocara el coche. Me dió la impresión de que alguien me situó en el pelotón de los drogatas. A continuación sólo me acuerdo del saludo del doctor que me operaba y de alguien que me dijo que respirara suave. El despertar fue un poco brusco. Me obligaban a abrir los ojos y a respirar pero yo no quería. Extrajeron un tubo de mi garganta. El post operatorio... muy pesado. Todo el mundo hablando de bebidas y de comidas. Hasta pusieron en la tele el programa en el que José Andrés hace una especie de paella que tenía muy buena pinta. Por la noche, todo mi gozo en un pozo: me dijeron que me darían algo. ¡Una manzanilla! Hasta esta mañana no he tomado nada sólido. Ya estoy en casa. No he hablado nada de mi mudez. De momento tomo notas.

4 comentarios:

ismael rozalén dijo...

Por el tono con el que escribes, te veo animada, cosa que me alegra. Un fuerte beso y aprovecha para no soltar palabra, que seguro que viene bien. Ismael Rozalén

puerto blázquez dijo...

gracias! si, estoy muy animada. En cuanto a estar callada... qué dificil es, hay veces que se me escapa alguna palabra.
Besos y feliz mudanza

Portorosa dijo...

Que todo vaya bien, Puerto. Tener una excusa para no hablar tiene su lado bueno, me parece.

Un beso.

puerto blázquez dijo...

si, tienes toda la razón pero que esa excusa sea impuesta y sin descanso ya lo es menos. ME aprovecharé de las circunstancias.
Besos